KAOS

Caos
Cartró | Cardboard
2021

Pero χάος significa ante todo lo que se entreabre, el abismo abierto, lo abierto que se abre en primer lugar, en que todo queda devorado. El abismo rehúsa toda base para algo diferenciado y fundamentado. Y por eso el Caos, para toda experiencia que conoce sólo lo mediato, parece lo que no tiene distinciones, siendo así lo meramente confuso. Lo «caótico» en tal sentido es, sin embargo, sólo el desvio de lo que quiere decir «Caos». Pensado a partir de la «Naturaleza» (φύσις) , el Caos permanece siendo ese abrirse abismal, desde lo que se abre lo abierto, para deparar a todo lo diferenciado su presencia delimitada. Por eso Hölderlin llama el «sagrado» al «Caos» y a la «confusión». El Caos es lo sagrado mismo. Nada real va por delante de esa apertura, sino que siempre entra en ella. Todo lo que aparece ya está en cada ocasión dejado atrás por ella.

M. Heidegger, Interpretaciones sobre la filosofía de Hölderlin

TIRESIAS

Tiresias [Τειρεσίας]
Paper. 2020

El ciego se aproxima con más facilidad a la esfera de lo sagrado. Éste es el recorrido de quien, en la mitología griega, es el profeta por excelencia, el ciego Tiresias, el implacable juez de Edipo en la tragedia de Sófocles. También Tiresias pierde la vista, pero vuelve a adquirir otra más aguda. […]
Un ciego-vidente convertido en tal por el ambiguo regalo de los dioses; un ciego que pierde la vista por haber visto demasiado -una diosa desnuda [Atenea]-; un ciego que debe expiar una infracción relacionada con la esfera sexual, después de haber pronunciado una sentencia que viola los mysteria Veneris, los secretos más escondidos de la esfera del amor.
La ceguera sirve en estos casos para señalar el paso de un tipo de vista, por así decir normal, a otra especial. Observar que la ceguera es un rasgo que en la mentalidad antigua hermanaba a adivinos y a otras categorías de videntes, como los poetas inspirados por las Musas.

“El mito de Edipo”. Maurizio Bettini

NIKÉ [Victoria]

Niké | Victory
Cartró/Cardboard. 2020

La Victoria, que los griegos llamaron Niké [Νίκη], es una divinidad alegórica de cuya presencia hay registro en Grecia en el siglo VI a.C., pero que ya los egipcios conocían como Nefté, hermana nada menos que de Isis y Osiris. Simboliza el triunfo en la guerra, pero también la participación triunfante en la vida civil, y muy especialmente, en el deporte.
En torno a ella no se desarrolló ningún mito especial, probablemente porque tan extática sensación era directamente comprensible a quien quiera la hubiese experimentado o ambicionado. Pero sí generó, en cambio, una abundantísima iconografía. Los griegos la representaron a menudo como una mujer alada, aludiendo a que desciende rauda desde los cielos sobre el vencedor, para hacerle saber al mundo a quién han decidido favorecer los dioses. La agitación de sus vestiduras indica la celeridad con que viene a coronar al triunfador. […]
Pueblo conquistador, los romanos la adoptaron gozosamente, y en ese proceso terminó de asumir los atributos que han durado hasta nosotros: la palma en una mano, árbol universalmente asociado a la Victoria, desde luego, y cuyo significado derivos desde lo material a lo espiritual, alcanzando el sentido de regeneración, ascensión e inmortalidad. […] En la otra mano, lleva una corona de laurel. La corona denota el poder que entrega Niké y el laurel, como todas las plantas que permanecen verdes en invierno, es símbolo de inmortalidad; los romanos lo asociaron a la gloria, tamto de las armas como el espíritu, si bien atendieron más a la primera.

“Sobre símbolos”. Francisco José Folch

Inauguració exposició “23 espines”

Molt contenta d’haver participat en aquest interessant projecte col·laboratiu promogut per l’artista Jaume Geli, que durant el temps de confinament ha donat veu a 200 artistes per crear obres entorn del concepte de l’espina.

Totes les obres, reproduides en imatges i acompanyades per un vers, es poden visitar a la Fundació Valvi de Girona fins al 31 de juliol.

VENUS ANADYOMENE

Venus Anadyomene
Paper. 2019

Venus Anadyomene (del grec antic, Ἀφροδίτη Ἀναδυομένη, Afroditα nascuda [del mar]) fa referència a la representació iconogràfica del naixement de Venus, deessa de l’amor, emergint de l’escuma del mar. El pintor Apel·les (340 a.C.), el més important del pintors grecs clàssics, va representar aquest motiu en una pintura de la qual coneixem la seva existència a partir de la descripció que Plini el Vell fa a la seva obra Naturalis Historia:
«Venerem exeuntem e mari divus Agustus dicavit in delubro patris Caesaris, quae anadyomene vocatur, versibus Graecis tantopere dum laudatur, aevis victa, sed inlustrata».
«La Venus eixint de la mar fou consagrada pel diví August al temple de son pare, Cèsar. Aquesta pintura, anomenada “Anadyomene”, ha estat elogiada en els versos grecs, vençuda pel temps, però glorificada».
Amb el Renaixement, la Venus Anadyomene o ‘Venus emergint del mar’ es va convertir en un motiu que va inspirar a molts artistes al llarg de la història de l’art, com Botticelli, Tiziano, Ingres, Bouguereau i, fins i tot, Picasso.