BERNARDI

Paper. 2020

Visité una frondosa floresta que aquellos montañeses denominan Bosque Viejo, singular por la altura de sus troncos, que supera con mucho la del campanario de San Calimero. Pude percibir que en aquellos árboles habitan unos genios que viven también en los bosques de otras regiones. Las gentes del valle, a las que pedí información, parecían desconocer su existencia. Creo que en cada tronco hay un genio, que a veces sale de él adoptando la forma de un animal o de un hombre. […]
Su fuerza, como así se demostró, no podía compararse en modo alguno con la de los hombres. Su vida estaba ligada a la existencia de sus árboles respectivos, y por eso duraba cientos y cientos de años. […]
Parece ser, además, que conocían perfectamente el riesgo de ser aniquilados por los hombres si éstos se decidían a talar los árboles. Lo cierto es que uno de los genios, sin que los habitantes de Fondo lo imaginaran, trabajaba desde hacía muchos años para evitar el desastre: era Bernardi.

Dino Buzzati. (1935). El secreto del Bosque Viejo. 

Bernardi ok WP

 

GALATEA

Paper. 2019

El ejemplo clásico más conocido de una estatua que cobra vida gracias a la magia por una orden divina es el mito de Pigmalión y su amor hacia una estatua de marfil desnuda que él mismo esculpió. La versión de Ovidio (Metamorfosis 10.243-297) constituye el relato más vívido y detallado sobre Pigmalión. El joven escultor está desencantado con las vulgares mujeres de verdad, así que talla una virginal doncella para sí mismo. En el imaginario moderno, a menudo su estatua se presenta de mármol, pero en el mito es de marfil. Su doncella eboraria parece tan real que inmediatamente «hunde en su corazón un fuego por un cuerpo fingido»; Pigmalión acaricia su figura perfecta con fascinación y deseo, pues cree que si la aprieta demasiado puede amoratarla de verdad. Colma la estatua de regalos y palabras de amor. En el templo de Afrodita, suplica a la diosa que haga que cobre vida su «simulacro de mujer».
Pigmalión regresa a casa y, de nuevo, hace el amor con su fantástica mujer de marfil. Para su sorpresa, la estatua se vuelve tibia al besarla y, cuando la abraza, su cuerpo se transforma en carne. […] Bajo las caricias de su creador, la estatua de Pigmalión despertó a la consciencia y «se ruborizó» con timidez. Afrodita había respondido a sus plegarias.

Dioses y robots. Mitos, máquinas y sueños tecnológicos en la antigüedad. Adrienne Mayor

Galatea 2

2016. Primera exposició

El 3 de desembre d’ara fa tres anys inaugurava la meva primera exposició.

Amb el títol “Diàlegs amb el mite” presentava, per primera vegada, una selecció d’escultures fetes de paper i de cartró inspirades en personatges mitòlogics, fent un recorregut des de l’antiga Grècia, l’Índia, Egipte, Rússia i la nostra terra, Catalunya.

L’emoció de la primera vegada que s’exposa és difícil de descriure amb paraules. Com l’emoció i l’agraïment a tots els que em varen acompanyar aquell dia, familiars i amics, que varen ser testimonis de l’inici de la meva etapa artística. L’agraïment especial a en Toni Arco per la magnífica presentació de l’exposició i a en Joan Campa i a l’Enric C. Rigau que varen fer possible el vídeo exposat a la sala.

Ja han passat tres anys, sí, però l’emoció d’aquell dia continua a flor de pell!