VELHA

2020. Paper

Ágil para evitar corrientes de aire, Vidal se levantó, la cerró. De regreso, al promediar el salón, por poco tropezó con una mujer vieja, flaca, estrafalaria, una viviente prueba de lo que dice Jimi: «¡La imaginación de la vejez para inventar fealdades!». Vidal dio vuelta la cara y murmuró:
—Vieja maldita.
En una primera consideración de los hechos, para justificar el exabrupto, Vidal atribuyó a la señora el chiflón que por poco le afecta los bronquios y entre sí comentó que las mujeres no se comiden a cerrar las puertas porque se creen, todas ellas, reinas. Luego recapacitó que en esa imputación era injusto, porque la responsabilidad de la abertura recaía sobre el pobre diarero. A la vieja sólo podía enrostrarle su vejez. Quedaba, sin embargo, otra alternativa: soltarle, con apenas disimulado furor, la pregunta de ¿qué buscaba, a esa hora, en el café? Demasiado pronto hubiera obtenido respuesta, porque la mujer se metió por la puerta rotulada Señoras, de donde nadie la vio salir.

Adolfo Bioy Casares. Diario de la guerra del cerdo

TIYE

2020. Cartró

XVIII dinastía, Reino Nuevo, c. 1390-1340 a.C.
Recordada como la “reina plebeya” del Antiguo Egipto, Tiye no nació de un rey y su consorte real. […] A pesar de su falta de sangre divina, Tiye tuvo una gran ascendencia sobre el reino de su esposo, Amenhotep III. Está demostrado por las numerosas estatuas colosales, al lado del rey, en monumentos reales, en tumbas privadas e instituyó un papel para sí misma tanto en ceremonias religiosas como civiles. Fue venerada como diosa viviente en el templo nubio de Sedeinga.
Font: Amigos del antiguo Egipto

Tiye

ON THE OTHER SIDE

2020. Paper

“La única meta del trabajo artístico es la mágica evocación de los demonios interiores.” (Michel Leiris)

Tras la cortina está el vacío, la nada primordial, el abismo que sube e inunda la superficie. Tras la cortina hay imágenes que no se pueden soportar. […] ¿Puede el arte mostrar, sin mediación, en toda su crudeza de horror y pesadilla esas imágenes? […]
La belleza es siempre un velo (ordenado) a través del cual debe presentirse el caos. El arte es fetichista: se sitúa en el vértigo de una posición del sujeto en que «a punto está» de ver aquello que no puede ser visto; y en que esa visión, que es ceguera, perpetuamente queda diferida. Es como si el arte —el artista, su obra, sus personajes, sus espectadores— se situasen en una extraña posición, siempre penúltima respecto a una revelación que no se produce porque no puede producirse.

Eugenio Trías. Lo bello y lo siniestro

L’ESPERA

Ajornar quelcom, acréixer-ne la corba d’expectació, també ens porta la máxima proesa de ventura: és la forma real de l’esperança. Quan esperem amb il·lusió alguna cosa, passem instants com inconscients. Com el gos que a cada mos que se li nega espera el següent, sempre de nou, tampoc no aprèn l’esperança alegre. Puc confiar constantment que s’esdevindrà una cosa que la raó em diu que no passarà de cap manera. Aquesta espera no es pot corregir, és l’obstinació animal del cor. Ho sé prou bé: el termini de l’espera s’acabarà llavors, i tanmateix és sabut que l’expectativa alimenta la guspira del desig contra el que se sap del cert. Espero una carta, un trucada, sé que la persona no escriurà, no trucarà abans de tal dia i tal hora. I tanmateix no paro de comprobar si algun esperit benintencionat no ha canviat de plans per escoltar els meus desigs.

Andrea Köhler. El temps regalat. Un assaig sobre l’espera

MAIESTAS

2020. Paper

Cal que ningú no gosi dir -ni pensar tan sols- res sobre la supraessencial i oculta divinitat, llevat d’allò que ens ha estat divinament revelat en els sants oracles. […]

Enaltim Déu dient-li “ancià dels dies”, ja que ell és la universal durada dels segles i el temps de totes les coses, i alhora preexistent als dies, als segles, i al temps. […] Car, movent-se eternament, resta sempre en ell mateix, essent com és la causa de l’eternitat i ensems del temps i dels dies. Raó per la qual, en les sagrades teofanies de les místiques visions, Déu pren l’aparença tant d’un ancià com d’un jove. Amb l’aparença d’un ancià mostra que ell és el principi existent des del principi; amb la d’un jove, que ell no envelleix. I ambdues aparences plegades ens ensenyen que ell és el qui des del principi i a través de tot avança vers la fi.

Dionisi Areopagita. Dels noms divins. De la teologia mística


MEFISTÓFELES

2020. Cuir i hematites

FAUSTO Bueno, ¿quién eres?
MEFISTÓFELES Una parte de esa fuerza que siempre quiere el mal y siempre hace el bien.
FAUSTO ¿Qué significa ese acertijo?
MEFISTÓFELES Soy el espíritu que siempre niega. Y lo hago con pleno derecho, pues todo lo que nace merece ser aniquilado, mejor sería entonces que no naciera. Por ello, mi auténtica naturaleza es eso que llamáis pecado y destrucción, en una palabra, el Mal. […]
FAUSTO ¿Qué deseas de mí, espíritu maligno? ¿Bronce, mármol, pergamino o papel? ¿He de escribir con pizarrín, buril o pluma? Te dejo libre la elección.
MEFISTÓFELES […] Cualquier hojita valdrá. Firmarás con una pequeña gota de tu sangre.
FAUSTO Si te hace ilusión, te seguiré en este grotesco juego.
MEFISTÓFELES La sangre es un humor muy especial.
FAUSTO No temas que rompa la alianza. Lo que ahora mismo te prometo es el alcance de toda mi fuerza. Me he engrandecido tanto que ya sólo pertenezco a tu rango. […]
MEFISTÓFELES No se te impondrá ninguna medida ni se limitarán tus metas. Si te place picotear aquí y allá y atrapar algo al vuelo, tendrás aquello que te deleite. No seas estúpido y aférrate a mí.

J.W. Goethe. Fausto (1808)

STELLA

2020
Plàstic sobre pissarra

Desciende el sol por el oeste,
brilla el lucero vespertino;
los pájaros están callados en sus nidos,
y yo debo buscar el mío.
La luna, como una flor
en el alto arco del cielo,
con deleite silencioso,
se instala y sonríe en la noche.

William Blake. “Noche”, en Cantos de inocencia

EL PERSONAJE Y LA MÁSCARA

Cartró. 2020

El efecto de la máscara es principalmente hacia afuera. Crea un personaje. La máscara es intocable y establece una distancia entre el espectador y ella. […] La rigidez de la forma deviene rigidez también de la distancia: que no cambie en lo más mínimo es lo que tiene de fascinante.
Porque inmediatamente tras la máscara comienza el misterio. […] «Yo soy exactamente lo que ves -dice la máscara- y todo lo que temes detrás». Fascina y al mismo tiempo impone una distanca. Nadie osa poner la mano sobre ella. El arrancarla está penado con la muerte. Ella es -durante el plazo de su actividad- intocable, invulnerable, sacra. Lo cierto de la máscara, su ser distinto, está cargado de incertidumbre. Su poder descansa en que se la conoce con precisión, sin poder saber jamás qué contiene. Se la conoce desde fuera, por decir así, solo de frente.

Elías Canetti. Masa y poder