CLAR DE LLUNA

Clar de lluna
Llenç. 2021

Y la luna como un agujero en el cráneo del mundo
No mires adentro, es una fuerza magnética que te atrae
No mires, no miréis, escuchadme, ¡vais a caer dentro!
Este vértigo bello y etéreo –¡te vas a caer!
Un pozo de mármol la luna
Sombras que se agitan y alas mudas, voces misteriosas, ¿no las oís?

Και το φεγγάρι μια τρύπα στο κρανίο του κόσμου
Μην κοιτάξεις μέσα,
είναι μια δύναμη μαγνητική που σε τραβάει
Μην κοιτάξεις, μην κοιτάχτε,
ακούστε με που σας μιλάω θα πέσετε μέσα.
Τούτος ο ίλιγγος ωραίος, ανάλαφρος θα πέσεις, 
ένα μαρμάρινο πηγάδι το φεγγάρι,
ίσκιοι σαλεύουν και βουβά φτερά, μυστηριακές φωνές, δεν τις ακούτε;

Sonata del claro de luna / Η Σονάτα του Σεληνόφωτος (Yannis Ritsos, 1955)

KAOS

Kaos
Cartró. 2021

Pero χάος significa ante todo lo que se entreabre, el abismo abierto, lo abierto que se abre en primer lugar, en que todo queda devorado. El abismo rehúsa toda base para algo diferenciado y fundamentado. Y por eso el Caos, para toda experiencia que conoce sólo lo mediato, parece lo que no tiene distinciones, siendo así lo meramente confuso. Lo «caótico» en tal sentido es, sin embargo, sólo el desvio de lo que quiere decir «Caos». Pensado a partir de la «Naturaleza» (φύσις) , el Caos permanece siendo ese abrirse abismal, desde lo que se abre lo abierto, para deparar a todo lo diferenciado su presencia delimitada. Por eso Hölderlin llama el «sagrado» al «Caos» y a la «confusión». El Caos es lo sagrado mismo. Nada real va por delante de esa apertura, sino que siempre entra en ella. Todo lo que aparece ya está en cada ocasión dejado atrás por ella.

Interpretaciones sobre la filosofía de Hölderlin (M. Heidegger)

EL ROSTRE VERDADER

El rostre verdader
Paper, filferro d’alumini i mirall. 2021

El verdadero rostro no se reduce a la fisonomía. Implica el cuerpo, la palabra y el obrar. Es asimismo gesto. No solo cara. Se dice que esta es espejo del alma, de la mente, del espíritu… Es necesario confiar en los espejos. Y desconfiar de ellos. Son tan elocuentes como silenciosos. No ven, Vemos. No miran, miramos nosotros. Entonces, más bien la mirada refleja la energía, el ánimo, el ánima. Se diga de una u otra forma, la cara no se reduce al cuerpo del que forma parte. Por eso no es tan accesible como parece. Ni siquiera la propia para uno mismo.

Puntos suspensivos. (Ángel Gabilondo, 2015)

Φώσφορα Όμματα

Φώσφορα Όμματα [Ulls portadors de la llum]
Paper i filferro d’alumini. 2021

“Entre todos estos instrumentos modelaron en primer lugar los ojos portadores de luz y los implantaron en el rostro más o menos por la siguiente razón. Gracias a su arte hicieron que esta especie de fuego, que no es capaz de quemar, sino solamente de proporcionar una suave luz, se volviera cada día un cuerpo apropiado. A este efecto, hicieron de modo que el fuego que reside en nuestro interior y que es hermano del fuego exterior, fluyera a través de los ojos de forma sutil y continua. […] Pero cuando el fuego exterior se retira durante la noche, el fuego interior se encuentra separado de éste: entonces, si sale de los ojos, cae sobre un elemento diferente de él; se modifica y se apaga, puesto que deja de ser de la misma naturaleza que el aire circulante, que ya no tiene más fuego. Cesa entonces de ver y trae así el sueño.”
Platón. Timeo


“Και εκ των οργάνων τούτων πρώτα έπλασαν τα φέροντα το φως, τα όμματα, και τα συνέδεσαν (εις το πρόσωπον) κατά τον εξής τρόπον: Όσον μέρος του πυρός δεν έχει την ιδιότητα να καίη, αλλά να μας δίδη το ήμερον φως, το ανήκον εις την ημέραν, εμηχανεύθησαν να το κάμωσιν εν σώμα. Τω όντι το εντός ημών καθαρόν πυρ, το οποίον είναι αδελφόν εκείνου, το έκαμον να ρέη διά μέσου των ομμάτων λείον και πυκνόν, αφού συνέσφίγξαν όλον το όμμα, αλλά περισσότερον το μέσον αυτού, ούτως ώστε να εμποδίζη το λοιπόν μέρος του πυρός, όσον ήτο πυκνότερον, και να αφίνη να διέρχηται το λεπτόν μόνον καθαρόν.[…] Αλλ’ όταν το συγγενές πυρ απέρχηται, ότε γίνεται νυξ, το άλλο μένει αποκεκομμένον, διότι εξερχόμενον προς εκείνο, όπερ είναι ανόμοιον, μεταβάλλεται αυτό τούτο και σβύνεται, μη ον πλέον (συμφυές) της αυτής φύσεως με τον πλησίον αέρα, διότι ούτος δεν έχει πυρ. Παύει λοιπόν να βλέπη και προσέτι προκαλεί τον ύπνον.”
Πλάτων. Τίμαιος