LETEO

Paper. 2019

Entre los griegos, Lete es una deidad femenina que forma pareja con su opuesta Mnemosine, la diosa de la memoria y madre de las musas. […]
Sin embargo, Leteo es ante todo el nombre de un río del infierno que otorga el olvido a las almas de los muertos. En esa imagen y ese mundo de imágenes, el olvido se sumerge por completo en el elemento líquido agua. Hay un sentido profundo en el simbolismo de estas aguas mágicas. En su suave fluir se disuelven los duros contornos del recuerdo de la realidad, y son de esta manera liquidados.
Entre los autores de la Antigüedad se discutía por qué campos beatíficos o funestos fluían las aguas del Leteo, y cómo se podía localizar exactamente el curso del río en relación con las otras corrientes del infierno (Aqueronte, Éstige, Flegetonte, Cocito). El que pretende saberlo con más exactitud es el geógrafo Pausanias, que identifica en Beocia una de las fuentes del Leteo, junto a la que, a la vez, brota un manantial de Mnemosine. Sin embargo, los autores de la Antigüedad coinciden en que las almas beben de las aguas el Leteo para, mediante el olvido de su existencia anterior, hacerse libres para renacer en un nuevo cuerpo.

Harald Weinrich, “Leteo. Arte y crítica del olvido” (Ediciones Siruela, 1999)

Leteo WP

NÉFELE

2019. Paper i terracota

El nombre Néfele (en griego Νεφέλη) significa nube.
Las nubes desempeñan cierto papel en la mitología. Aristófanes las ha convertido en personajes de una de sus comedias, y las ha dotado de una genealogía: son hijas de Océano (como todas las divinidades del agua); habitan ora en las cumbres del Olimpo, ora en los jardines del Océano, en el país de las Hespérides, ora en las lejanas fuentes del Nilo, en el país de los etíopes. Tal vez haya referencia, en Aristófanes, a unas creencias órficas, o bien son más probablemente creación personal de un mito poético basado en datos folklóricos bastante vagos.

Nubes imperecederas, alcémonos, visibles en nuestra brillante apariencia húmeda, desde nuestro padre Océano, de profundo estruendo, hasta las cimas de altísimos montes cubiertas de árboles, para que contemplemos las atalayas que se divisan a lo lejos, los frutos y la sagrada tierra bien regada, el cadencioso martillo de los divinos ríos, y el mar que con sordo fragor resuena; pues el ojo incansable del Éter resplandece con sus brillantes rayos. Ea, sacudamos de nuestra forma inmortal la lluviosa niebla, y contemplemos, con mirada que mucho abarca, la tierra.

Aristófanes. Las nubes

Néfele se toma a veces en sentido propio, y en este caso designa la «nube» mágica modelada por Zeus a imagen de Hera para burlar los deseos de Ixión hacia ella. Unida a éste, Néfele engendró a los centauros, seres mitad hombre mitad caballo.

Pierre Grimal. Diccionario de mitología griega y romana

 

Nefeli WP

 

HYPNOS

2019. Paper sobre quars

Hipnos (en grec antic Ὕπνος, ‘somni’), germà de Tànatos (Θάνατος, ‘mort’), era la personificació del somni segons la mitologia grega. Malgrat que els dos déus eren «terribles», Hipnos, a diferència del seu germà, era «dolç per als homes», com afirma Hesíode a la Teogonia.
Hipnos es presenta com un déu de dominació, «senyor dels déus i dels homes» (Ilíada, 14: 233), doncs ningú pot resistir-se al son, ni tan sols Zeus. Segons Homer i Hesíode, els dos germans rivalitzaven cada nit per veure qui s’emportaria a cada home.
Vivien en un palau subterrani «al Tàrtar bromós», tot i que segons altres fonts habitaven en una cova fosca situada potser a l’illa de Lemnos, mentre el riu Lete (riu dels inferns l’aigua del qual feia oblidar el passat) feia lliscar les seves aigües:

«Vora el país dels cimmeris hi ha una cova molt profunda dins una muntanya buida per dins, és la casa i el santuari del Son indolent; Febos no hi pot fer penetrar mai els seus raigs, ni quan surt, ni al migdia, ni a l’hora de la posta; núvols i boira s’aixequen de la terra i hi regna una llum incerta, com la del crepuscle. […] allà viu la quietud silenciosa; tot i així, de l’interior d’una roca, en surt un rierol, el Lete, les aigües del qual, en córrer i fer espetegar les pedres del fons, inviten a dormir amb el seu soroll. Davant l’entrada de la cova floreixen en abundància els cascalls i herbes innombrables, del suc de les quals la Nit n’extreu el sopor i l’escampa amb la seva humitat per la terra sumida en la foscor; cap porta no fa soroll en girar sobre els golfos, no n’hi ha cap a tota la casa, ni cap guardià a l’entrada. Enmig de la cova hi ha un llit elevat d’eben, cobert amb un matalàs de plomes, tot del mateix color; l’embolcalla un vel fosc; allà descansa el déu en persona, amb els membres abandonats al repòs.»

Ovidi, Metamorfosis (Llibre XI). Traducció de Ferran Aguilera

Hypnos original

NARCÍS

2018. Paper i mirall

“Según el mito griego, Narciso era un apuesto joven de Tespias, de quien se enamoró la ninfa Eco. Hera, la esposa de Zeus, había privado del habla a Eco, y ésta tan sólo podía repetir las sílabas de las palabras que oía. Incapaz de expresarle su amor a Narciso, éste la desdeñó. A Eco se le rompió el corazón y murió. Por haberla tratado con tanta crueldad, los dioses castigaron entonces a Narciso haciendo que se enamorase de su propia imagen. Tiresias, el vidente, predijo que Narciso viviría hasta que pudiese verse a sí mismo. Un día, se hallaba él inclinado sobre las aguas límpidas de una fuente, y entonces vio su propia imagen reflejada en el agua. Se enamoró apasionadamente de ella y ya no quiso marcharse de aquel lugar. Languideció y murió. Se convirtió después en una flor –en el narciso que crece al borde del agua.

En el mito se entiende el enamoramiento de la propia imagen –esto es, convertirse en narcisista- como una forma de castigo por ser incapaz de amar.
[…]
Pero los narcisistas no funcionan basándose en una imagen del yo real, porque ésta les resulta inaceptable. ¿Cómo pueden ignorar o negar su realidad? Lo consiguen porque no miran a su verdadero yo. Existe una diferencia entre el yo y su imagen, del mismo modo que también existe entre la persona y su reflejo en el espejo”.

El narcisismo. La enfermedad de nuestro tiempo (Alexander Lowen)

el somni de Narcís WP

EL VIATGE DE L’HEROI

Paper. 2019

Los dos mundos, el divino y el humano, solo pueden ser descritos como distintos el uno del otro: distintos como la vida y la muerte, como el día y la noche. El héroe se aventura lejos de la tierra que conocemos para internarse en la oscuridad; allí realiza su aventura, o simplemente se nos pierde, o es aprisionado, o pasa peligros; y su regreso es descrito como un regreso de esa zona alejada. Sin embargo, y ésta es la gran clave para la comprensión del mito y del símbolo, los dos reinados son en realidad uno. El reino de los dioses es una dimensión olvidada del mundo que conocemos. Y la exploración de esa dimensión, ya sea en forma voluntaria o involuntaria, encierra todo el sentido de la hazaña del héroe. […]

El héroe puede obedecer a su propia voluntad para llevar a cabo la aventura, como hizo Teseo cuando llegó a la ciudad de su padre, Atenas, y escuchó la horrible historia del Minotauro; o bien puede ser empujado o llevado al extranjero por un agente benigno o maligno, como Odiseo (Ulises), que fue transportado por el Mediterráneo en los vientos del encolerizado dios Poseidón. […]

Una vez atravesado el umbral, el héroe se mueve en un paisaje de sueño poblado de formas curiosamente fluidas y ambiguas, en donde debe pasar por una serie de pruebas. Ésta es la fase favorita de la aventura mítica.

El héroe de las mil caras
Joseph Campbell

L'Heroi WP

Inauguració a l’Aparador22 de Girona

Aquest divendres 4 de gener es va fer la inauguració de l’aparador del mes de gener a l’espai Aparador22 de la Llibreria 22 de Girona, en el qual vaig tenir el plaer d’exposar l’escultura Puer Aeternus (2018), que es podrà visitar durant tot el mes.

7.hoboe6023A la inauguració van assistir familiars i amics que varen acompanyar la presentació de l’obra i varen poder tastar un vi de Cariñena, embotellat per a la ocasió amb el disseny de l’etiqueta a càrrec del comissari, Pierre d. La.

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L’escultura, titulada Puer Aeternus, encarna la figura idolàtrica, la reminiscència arcaica de l’ídol primigeni, aquella imatge de culte i de protecció feta de pedra, de fang o de fusta, però també d’or -material noble associat a la lluminositat solar i a la divinitat-, adorada pels clans i per les cultures primitives que contenia i representava una deïtat o esperit.
L’or, potser el material més apreciat al món, sempre ha esta vinculat a la lluminositat solar i, per tant, a la divinitat. Al llarg de la història trobem molts exemples de representacions en les quals el resplendor auri ha estat utilitzat per legitimar la divinitat:
Atena Pàrtenos, nom de la majestuosa escultura criselefantina de la deessa grega Atena, obra de Fídies al Partenó feta de marbre, vori i or en plaques.
Les icones bizantines. Bizanci concebia las imatges representatives de Crist, la Verge i els sants en un etern fons daurat, que encarna aquesta llum no terrestre que es troba fora del nostre món físic.
El Barroc, on el pa d’or inundava literalment els retaules i les escultures de fusta.
Fins i tot Lluís XIV va voler apropiar-se d’aquesta simbologia proclamant-se, amb només 15 anys d’edat, el “Rei Sol” en actuar al Ballet de la Nuit (1653), representant al déu grec Apol·lo.

El fenomen de la idolatria, però, no és exclusiu del passat, perquè en la nostra societat existeixen idolatries modernes.
L’ídol és algú o quelcom que ens fascina. Per aquest motiu, el fenomen dels fans (abreviatura de fanàtic) n’és un exemple de idolatria moderna. Com una mena d’adoració pagana, l’ídol és a l’escenari convertit en altar perquè els seus fidels el venerin, com feien les tribus primitives amb els seus ídols.
Altres idolatries modernes estan molt presents en la nostra societat, com són els diners, el poder, però també, la fixació per la joventut.

Puer Aeternus es un concepte que es troba a les Metamorfosis d’Ovidi i fa referència a la  joventut eterna, com la figura a Iacus, el “jove etern” nascut dels misteris d’Eleusis. És a dir, representa aquest ídol modern que ens fascina i que acabem creant a través de l’impuls de l’admiració que sentim vers al desig de ser i de sentir-nos joves i que, en alguns casos, es porta a l’extrem. En la psicologia analítica de Jung, aquest concepte es refereix a l’arquetip que porta el mateix nom i que fa referència a l’home que es troba massa temps en la psicologia adolescent.

Gustave Flaubert, a la novel·la Madame Bovary, va escriure que “No s’han de tocar els ídols. El daurat ens queda a les mans”. I que, metafòricament, que es podria interpretar com que cal anar amb compte amb el que adorem ja que hi podem arribar a descobrir les seves mancances.

ÁTROPO

2018. Paper i pedra

En la mitología griega, la dimensión lineal e irreversible de cada vida humana en concreto está simbolizada por las tres Moiras, también denominadas Parcas en la tradición romana, que aluden al tiempo acotado y finito propio de los humanos (…).
Escribe Hesíodo al inicio de su Teogonía que la Noche parió, sin acostarse con nadie, a las Moiras, ‘vengadoras implacables’: a Cloto, a Láquesis y a Átropo. En otro pasaje posterior de la misma obra, el autor incurre en una contradicción al afirmar que Zeus se unió a Temis y que fue ésta quien parió a las Moiras. Según el mito, estas hermanas son tres viejas hilanderas que se encargan de trazar la urdimbre de la existencia humana. Cada vida en particular es representada por una hebra de lino que sale de la rueca de Cloto, es medida por la vara de Láquesis y sufre el corte de las tijeras de Átropo cuando llega la hora de la muerte. Esta última Moira «es la más menuda de tamaño, pero a la vez la más terrible». Átropo representa el momento de morir, un breve lapso de tiempo dentro de la totalidad de la vida –y por eso esta Moira es ‘la más menuda de las hermanas’– pero el que más angustia produce porque su llegada supone la cancelación definitiva del fluir del hilo de la vida.

Olaya Fernández Guerrero, El hilo de la vida. Diosas tejedoras en la mitología griega

 

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