La victòria del 9

Sabíeu que els antics grecs representaven la victòria com una figura femenina alada que baixava volant des del cel per distingir als vencedors amb una corona de llaurer?

Del triomf a l’esport ens parla l’escultura ‘Niké’ (2020) [en grec, Νίκη], una de les escultures que podeu veure a l’exposició Lectures de paper, que correspon, concretament, al número 9 de la classificació CDU que inclou les matèries de geografia i història.

La podeu visitar a la Biblioteca Joan Vinyoli – Santa Coloma de Farners fins al 30 d’octubre.

NIKÉ

NIKÉ [Victòria alada] (2020)
Malla de cartró

La Victoria, que los griegos llamaron Niké [Νίκη], es una divinidad alegórica de cuya presencia hay registro en Grecia en el siglo VI a.C., pero que ya los egipcios conocían como Nefté, hermana nada menos que de Isis y Osiris. Simboliza el triunfo en la guerra, pero también la participación triunfante en la vida civil, y muy especialmente, en el deporte.
En torno a ella no se desarrolló ningún mito especial, probablemente porque tan extática sensación era directamente comprensible a quien quiera la hubiese experimentado o ambicionado. Pero sí generó, en cambio, una abundantísima iconografía. Los griegos la representaron a menudo como una mujer alada, aludiendo a que desciende rauda desde los cielos sobre el vencedor, para hacerle saber al mundo a quién han decidido favorecer los dioses. La agitación de sus vestiduras indica la celeridad con que viene a coronar al triunfador. […]
Pueblo conquistador, los romanos la adoptaron gozosamente, y en ese proceso terminó de asumir los atributos que han durado hasta nosotros: la palma en una mano, árbol universalmente asociado a la Victoria, desde luego, y cuyo significado derivos desde lo material a lo espiritual, alcanzando el sentido de regeneración, ascensión e inmortalidad. […] En la otra mano, lleva una corona de laurel. La corona denota el poder que entrega Niké y el laurel, como todas las plantas que permanecen verdes en invierno, es símbolo de inmortalidad; los romanos lo asociaron a la gloria, tamto de las armas como el espíritu, si bien atendieron más a la primera.

Sobre los símbolos, Francisco José Folch

VICTÒRIA (Victory)

Paper. 2017

Esta grandiosa escultura parece bien fechada por restos cerámicos, y sabemos que se realizó en Rodas porque su pedestal está tallado en caliza de esa isla. Por tanto, se afianza la opinión de que fue un grandioso exvoto levantado por los rodios para conmemorar su victoria naval en Side (191 a.C.) sobre la flota de Antíoco III de Siria. El aspecto de la obra no llamaba a engaño: seguía un esquema documentado desde principios del siglo II a.C. en monedas y otros monumentos: el de Nike colocada sobre una proa de navío. Sin embargo, no es una figura más de ese modelo: tanto por su realización como por su emplazamiento, constituye una cima del arte monumental.

Ante todo, cabe señalar que esta escultura (conocida como Victoria o Niké de Samotracia) fue colocada en un ambiente paisajístico, con un estanque y rocas a sus pies, y con un muro de pantalla como escenario. Además, la proa que le sirvió de base aparecía sesgada, en escorzo, mostrando de forma preferente su lado izquierdo; de este modo, se apreciaban bien lo atributos que portaba la diosa en sus manos, y que, por desgracia, no han llegado hasta nosotros: acaso una corona o rama de laurel en la diestra y un remo o timón en la izquierda. Este punto de vista resaltaba también las zonas trabajadas con mayor lujo de detalles: los vestidos agitados por el viento marino y las alas a punto de emprender el vuelo. Todo parece vivo, desde las telas hasta las plumas, y la retórica sabe fundirse con la minucia de la observación.

Manual del arte griego (Miguel Ángel Elvira Barba)

VICTÒRIA ALADA

Paper. 2016

Niké o Nice (en grec Νίκη) fa referència a la deesa de la victòria en la competició i en el combat.
Se la representava amb ales, per exaltar el seu valor espiritual, amb una palma i una corona de llorer a les mans o bé acompanyant a la deessa Atena.
A l’entrada de l’Acròpolis d’Atenes va erigir-se un temple en el seu nom, el temple de Niké Aptera (victòria sense ales), representada en aquest cas sense les ales per evitar que la victòria marxés mai de la ciutat.