EL PERSONAJE Y LA MÁSCARA

Cartró. 2020

El efecto de la máscara es principalmente hacia afuera. Crea un personaje. La máscara es intocable y establece una distancia entre el espectador y ella. […] La rigidez de la forma deviene rigidez también de la distancia: que no cambie en lo más mínimo es lo que tiene de fascinante.
Porque inmediatamente tras la máscara comienza el misterio. […] «Yo soy exactamente lo que ves -dice la máscara- y todo lo que temes detrás». Fascina y al mismo tiempo impone una distanca. Nadie osa poner la mano sobre ella. El arrancarla está penado con la muerte. Ella es -durante el plazo de su actividad- intocable, invulnerable, sacra. Lo cierto de la máscara, su ser distinto, está cargado de incertidumbre. Su poder descansa en que se la conoce con precisión, sin poder saber jamás qué contiene. Se la conoce desde fuera, por decir así, solo de frente.

Elías Canetti. Masa y poder

LA MÀSCARA

Paper. 2017

En el mundo primitivo, donde hay que buscar la mayor parte de las claves de la mitología, los dioses y los demonios no se conciben a la manera de las realidades inflexibles, inalterables y positivas. Un dios puede estar simultáneamente en dos o más lugares, como una melodía o como la forma de una máscara tradicional. Y dondequiera que se presente, el impacto de su presencia es el mismo, no queda reducido por su multiplicación. Además, en un festival primitivo la máscara es reverenciada y experimentada como una auténtica aparición del ser mítico que representa, aunque todo el mundo sepa que un hombre hizo la máscara y que un hombre la lleva puesta. Y el que la lleva puesta es identificado con el dios mientras dura el ritual, del que la máscara es una parte. No representa simplemente al dios, él es el dios. 


Joseph Campbell. La máscara de dios. Mitología primitiva.