Molt contenta d’haver participat en aquest interessant projecte col·laboratiu promogut per l’artista Jaume Geli, que durant el temps de confinament ha donat veu a 200 artistes per crear obres entorn del concepte de l’espina.
Totes les obres, reproduides en imatges i acompanyades per un vers, es poden visitar a la Fundació Valvi de Girona fins al 31 de juliol.
LA FLAMA (2020) Paper curious Col.lecció particular
Del bosc del Canigó són los fallaires que dansen, fent coetejar pels aires ses trenta enceses falles com trenta serps de foc; en sardana fantàstica voltegen i de ma en ma tirades espurnegen de bruixes i dimonis com estrafent un joc.
Les llums de set en set pugen i baixen, cinyells de flama los montículs faixen i es veu entre fumades lo bosc llampeguejar; surten rius de guspires de tot caire, com si es vegessen entre terra i aire los llamps i los cometes en guerra sabrejar.
Protección física del cuerpo, simboliza su defensa espiritual, como ya señala san Pablo. El caballero armado se «aísla» del mundo circundante […] La armadura, a la vez que una defensa, es una ‘transfiguración’ del cuerpo, una «metalización» ligada al simbolismo de los metales (esplendor, duración, brillo, etc.).
Janus és el déu dels inicis i de les transicions, de les portes i del temps, segons la mitologia romana. Un déu amb dos rostres que mira al passat i al futur. «El divino Jano, asombroso con su imagen de doble cabeza, mostró a mis ojos de improviso su doble rostro […]. – Soy muy antiguo…; en compañía de las dulces Horas guardo las puertas (januae) del cielo, dejando entrar o salir al propio Júpiter; de ahí que reciba el nombre de Jano… Desde la puerta de la corte celestial, observo al mismo tiempo el levante y el poniente» (Ovidio. Fastos, I, 89-144).
Ágil para evitar corrientes de aire, Vidal se levantó, la cerró. De regreso, al promediar el salón, por poco tropezó con una mujer vieja, flaca, estrafalaria, una viviente prueba de lo que dice Jimi: «¡La imaginación de la vejez para inventar fealdades!». Vidal dio vuelta la cara y murmuró: —Vieja maldita. En una primera consideración de los hechos, para justificar el exabrupto, Vidal atribuyó a la señora el chiflón que por poco le afecta los bronquios y entre sí comentó que las mujeres no se comiden a cerrar las puertas porque se creen, todas ellas, reinas. Luego recapacitó que en esa imputación era injusto, porque la responsabilidad de la abertura recaía sobre el pobre diarero. A la vieja sólo podía enrostrarle su vejez. Quedaba, sin embargo, otra alternativa: soltarle, con apenas disimulado furor, la pregunta de ¿qué buscaba, a esa hora, en el café? Demasiado pronto hubiera obtenido respuesta, porque la mujer se metió por la puerta rotulada Señoras, de donde nadie la vio salir.
“Diario de la guerra del cerdo”. Adolfo Bioy Casares
XVIII dinastía, Reino Nuevo, c. 1390-1340 a.C. Recordada como la “reina plebeya” del Antiguo Egipto, Tiye no nació de un rey y su consorte real. […] A pesar de su falta de sangre divina, Tiye tuvo una gran ascendencia sobre el reino de su esposo, Amenhotep III. Está demostrado por las numerosas estatuas colosales, al lado del rey, en monumentos reales, en tumbas privadas e instituyó un papel para sí misma tanto en ceremonias religiosas como civiles. Fue venerada como diosa viviente en el templo nubio de Sedeinga. Font: Amigos del antiguo Egipto
ON THE OTHER SIDE [A l’altre costat] (2020) Paper curious
Tras la cortina está el vacío, la nada primordial, el abismo que sube e inunda la superficie. Tras la cortina hay imágenes que no se pueden soportar. […] ¿Puede el arte mostrar, sin mediación, en toda su crudeza de horror y pesadilla esas imágenes? […] La belleza es siempre un velo (ordenado) a través del cual debe presentirse el caos. El arte es fetichista: se sitúa en el vértigo de una posición del sujeto en que «a punto está» de ver aquello que no puede ser visto; y en que esa visión, que es ceguera, perpetuamente queda diferida. Es como si el arte —el artista, su obra, sus personajes, sus espectadores— se situasen en una extraña posición, siempre penúltima respecto a una revelación que no se produce porque no puede producirse.