UN NINJA AMB ALES

Plàstic. 2017
Sèries Contravolums.

¡Por todos los cirros, por todos los cúmulos! Con estos disfraces nos obligan a ir apretados como salchichas… Ten un poco de paciencia y, ohhh, uf, ya está, casi lo he logrado… Espera… et voilà!
Martina se quedó sin palabras. De los hombros del ninja habían despuntado dos alas enormes y blancas.
– ¿Ahora has entendido?
Martina asintió.
-¡Por supuesto! ¡Eres una gaviota, disfrazada de hombre!
La figura agachó la cabeza, y con la cabeza bajaron un poco también las alas.
-No, querida -dijo en un tono ligeramente abatido-, no soy una gaviota, ni un águila de cabeza blanca, ni una paloma, ni un murciélago albino. Tampoco soy el relleno de un edredón, ni un paracaídas mal cosido. Soy un ángel, querida Marti. Tu ángel de la guarda.
Tobías y el ángel. Susanna Tamaro

HEFEST

HEFEST (2017)
Paper reciclat i roca volcànica
Col·lecció privada

Hefest (Ἥφαιστος) –Vulcà, segons la mitologia romana-, déu del foc i fill de Zeus i Hera.
Pertany al grup dels grans déus olímpics. És el senyor de l’element igni i divinitat poderosa dels metalls i de la metal·lúrgia que regna sobre els volcans, que són els tallers on treballa amb els seus ajudants, els Cíclops.
D’aspecte deforme i coix, Hefest havia tingut aventures amb dones de gran bellesa, com la deessa Afrodita. La tradició també li atribuí diversos fills, com Erictoni, llegendari heroi atenès nascut de la terra fruit del desig del déu per la deessa Atena.

Font: Diccionario de mitología griega y romana (Pierre Grimal)

LA PRINCESA DELS VERNS

LA PRINCESA DELS VERNS (2017)
Paper i fusta
Col·lecció privada

Inspirada en la novel·la El noi saltador i la reina dels guardians rossos (2017), de Pere Parramon.

‘En el temps de parpallejar unes quantes vegades per acostumar els ulls a la foscor, en comptes d’una menudesa emplomallada, el que hi ha al travesser inferior del finestral és una donzelleta asseguda. Més o menys, la mateixa alçada del noi, però en comptes de portar camisa de dormir, com correspondria a aquestes hores, es cobreix amb una llarga vesta teixida amb… teranyines?, fulles?, pols d’arna?, pell de pistils?, o, amb tot això, o amb res que es pugui identificar.
No és que brilli, però la seva pell irradia una lluminositat subtil que espanta les ombres. Per als mortals avesats a les opacitats, sense clarobscurs és difícil reconèixer les formes. Resulta difícil definir on són els límits dels polsos, o establir el principi del front, o traçar els arcs de les celles, o dibuixar la forma dels llavis. (…)

En un moment acaba de fer-s’hi i de seguida es complau amb la gràcia d’un rostre que, malgrat un aspecte indiscutiblement bell i jove,  al mateix temps ofereix una expressió de hieratisme salvatge, d’escultura arcaica, d’ídol tallat en fusta d’olivera, de saturació de moltes emocions i molts sentiments i molts coneixements i molts anys. L’edat és una mofa que no deu haver de patir. Els ulls oblics romanen tancats. La transformació li ha llevat les forces? O és que, com ell mateix, necessita fer un alè abans de fer el primer salt?’

ELLE

Plàstic. 2017
Sèrie Contravolums.

Prodigue de trésors et d’ivresse idolâtre,
La Jeunesse a toujours fait comme Cléopâtre:
Un pur et simple vin est trop froid pour son cœur;
Elle y jette un joyau, dans sa fougue imprudente.
À peine a-t-elle, hélas! touché la coupe ardente,
Qu’il n’y reste plus rien, ni perle, ni liqueur.

La jeunesse (Louise Ackermann)

 

 

EL VOL

Paper. 2017

En los mitos, como el de Ícaro, y en los sueños, el vuelo expresa un deseo de sublimación, de búsqueda de una armonía interior, de una superación de los conflictos. Este sueño se encuentra particularmente en los nerviosos, que son poco capaces de realizar por sí mismos sus deseos de elevarse. Significa simbólicamente «no poder volar». Cuanto más se exalta este deseo, más evoluciona esta incapacidad hacia la angustia, y más la vanidad que lo inspira se trueca en culpabilidad. El sueño de vuelo termina en pesadilla de caída: expresión simbólica de la realidad vivida, de los fracasos reales, consecuencia ineluctable de una falsa actitud hacia la vida real.

Diccionario de símbolos (Jean Chevalier)

CANT DE SIRENA

Paper. 2017

Las sirenas y las mujeres-pez eran otro de los problemas urgentes con los que se enfrentaban los investigadores del alma. Estas hijas del mar parecían estar en todas partes. Agresivas y depredadoras, guiadas por la incesante necesidad sexual de la ninfómana, no deben ser confundidas con ese grupo de criaturas acuáticas, las ondinas*, es decir, ‘mujeres-ola’ (…)

La sirena era lo opuesto a la manifiestamente violable ondina. Había permitido que resurgiese en ella la fuerza masculina del estadio bisexual primitivo, por eso representaba el elemento agresivo y bestial de la naturaleza de la mujer. No era precisamente la perla cultivada de la feminidad pasiva y moderna, sino la atávica, brutal y peligrosa de las entrañas húmedas y frías del mar.

Las flores venenosas: las ménades de la decadencia y el tórrido gimoteo de la sirena, dins de Ídolos de perversidad. La imagen de la cultura de fin de siglo (Bram Dijkstra)

* ninfas que viven en el fondo de las aguas, que tienen bella forma humana, pero que carecen de alma inmortal, que solo pueden adquirir si se unen a un humano para siempre.

VICTÒRIA (Victory)

Paper. 2017

Esta grandiosa escultura parece bien fechada por restos cerámicos, y sabemos que se realizó en Rodas porque su pedestal está tallado en caliza de esa isla. Por tanto, se afianza la opinión de que fue un grandioso exvoto levantado por los rodios para conmemorar su victoria naval en Side (191 a.C.) sobre la flota de Antíoco III de Siria. El aspecto de la obra no llamaba a engaño: seguía un esquema documentado desde principios del siglo II a.C. en monedas y otros monumentos: el de Nike colocada sobre una proa de navío. Sin embargo, no es una figura más de ese modelo: tanto por su realización como por su emplazamiento, constituye una cima del arte monumental.

Ante todo, cabe señalar que esta escultura (conocida como Victoria o Niké de Samotracia) fue colocada en un ambiente paisajístico, con un estanque y rocas a sus pies, y con un muro de pantalla como escenario. Además, la proa que le sirvió de base aparecía sesgada, en escorzo, mostrando de forma preferente su lado izquierdo; de este modo, se apreciaban bien lo atributos que portaba la diosa en sus manos, y que, por desgracia, no han llegado hasta nosotros: acaso una corona o rama de laurel en la diestra y un remo o timón en la izquierda. Este punto de vista resaltaba también las zonas trabajadas con mayor lujo de detalles: los vestidos agitados por el viento marino y las alas a punto de emprender el vuelo. Todo parece vivo, desde las telas hasta las plumas, y la retórica sabe fundirse con la minucia de la observación.

Manual del arte griego (Miguel Ángel Elvira Barba)

Finalitzant el Mosaic

Ha estat una experiència molt bonica i enriquidora! Molt contenta i agraïda amb la Biblioteca Carles Rahola de Girona per haver-me convidat a participar a l’Artisteja d’aquests dos darrers mesos; i especialment amb totes aquelles persones que han participat fent una escultura de paper per donar forma al Mosaic.

I a continuació, el contingut media de la participació a l’Artisteja:

Entrevista

Reportatge TV Girona

LA IRA

LA IRA (2017)
Paper kraft

La ira es una de las cinco o seis emociones universales. La literatura europea comienza con un canto a la ira de Aquiles, en la Ilíada. Es una emoción desencadenada por la aparición de un obstáculo que bloquea el desarrollo de los deseos o de las expectativas. Por ejemplo, la inmovilidad forzada de un niño, o una ofensa en un adulto. Despierta un movimiento contra el responsable del daño. Es, pues, un «movimiento contra». Se convierte en pasión y en vicio cuando es violenta, duradera, aceptada, y al hacer perder el control, pasa con facilidad a la acción. Es una locura breve. En muchas culturas se expresa con las mismas metáforas: la presión sube y hace estallar a quien la sufre. Los filósofos griegos y romanos estuvieron obsesionados con la ira, y son muy numerosos los tratados que le dedicaron. Junto a la locura, se la consideraba la pasión más feroz, intensa y peligrosa.

Pequeño tratado de los grandes vicios, Juan Antonio Marina, 2011