EL VENT BLANC

El vent blanc | The White Wind
Paper. 2018

El viento es en realidad aire en movimiento […] El viento brama, gime, ruge y susurra.
Es esta animada naturaleza del viento y el abanico de su carcácter con los que alguna fuerza autónoma y salvaje situada dentro de la psique se ha identificado desde siempre. «El viento existió primero como persona y, cuando la tierra comenzó su existencia, el Viento la cuidó.» [W. Matthews].
Totalmente independiente de nuestras órdenes y nuestro control, el viento evoca un invisible espíritu de generación, inspiración y éxtasis religioso hecho de fieltro. […]
El viento es suave, mecedor, agresivo, violento, nos atrae, se instala sobre nosotros, fluye en nuestro interior.

El libro de los símbolos. Reflexiones sobre las imágenes arquetípicas

FOBOS

FOBOS (2018)
Paper kraft natural

Fill d’Ares i d’Afrodita, Fobos (en grec antic Φόβος, ‘temor’) era la divinitat que personificava la por. Amb el seu germà Deimos (el ‘terror’) exercia d’auriga del déu de la guerra acompanyant-lo en la batalla. No se li atribueix cap mite en particular, però Homer i Hesíode en fan referència a les seves obres.
Etimològicament, la paraula ‘fòbia’ deriva del terme grec Φόβος (fobos). Si la por és un mecanisme indispensable per a la supervivència que ajuda a prevenir i a enfrontar-se als perills, la fòbia és una aversió que acompanya sempre a l’individu i bloqueja el desenvolupament de la seva existència.

Al llibre El poder de la por, Jorge L. Tizón ens diu que “quan ens domina la por tendim a presentar-nos davant dels altres «amb cara de por», «enervats per la por»: és l’actitud corporal, que ja Darwin havia descrit, formada per una expressió facial característica, una combinació de rigidesa i flacciditat a les extremitats i una actitud general encongida. Ara bé, defensivament, podem utilitzar la reacció oposada, l’«extrem heroic» de la por. Llavors ens podem mostrar irritables, desafiadors, provocadors”.

FRENESIA

FRENESIA [Mènada] (2017)
Paper de niu d’abella

¡Bienvenido él en los montes, cuando fuera del veloz cortejo cae al suelo, llevando puesto el sagrado vestido de la piel de corzo, con ansia de la sangre del cabrito sacrificado, la alegría de devorar su carne cruda, [140] lanzándose a los montes de Frigia, de Lidia! ¡Bromio (Dionisio) es el líder del cortejo! ¡Evohé!
¡Mana leche el suelo, mana vino, mana de las abejas su néctar! Y como el humo de incienso de Siria, el Baco, sosteniendo en alto la llama foguera de su antorcha, la agita vivamente desde el pie de su soporte, anima a las mujeres errantes a correr y a danzar y las pone en movimiento con sus gritos, [150] soltando al viento su cuidada melena.
Y al mismo tiempo que sus alaridos de bacanal, él va añadiendo gritos como éstos: «¡Vamos, bacantes! ¡Celebrad a Dioniso con cantos al son de vuestros tambores estridentes!»

Las Bacantes, Eurípides

VALQUIRIA

Paper. 2018

Las valquirias son «Las que eligen a los caídos en la batalla». Esa es su función, la de recoger a los muertos designados por Odín y Freya y llevarlos al Valhala. Conocemos muchos nombres de valquirias, siempre asociados a la batalla. Grimhild, «Batalla enmascarada»; Brynhild, «Cota (de malla) de la batalla»; Hilda, «Batalla», «Poder», «Destrucción de los escudos», «Parálisis del guerrero», y muchos más (aunque la mayoría de estos nombres, seguramente, son más literarios que tradicionales).
En su origen, probablemente, las valquirias eran espíritus de muerte, que sobrevolaban los campos de batalla, por lo que no era conveniente mirar  hacia arriba durante el combate. Hacían morir a unos u otros. Cuando el campo de batalla se reinterpreta como Valhala, siguen cumpliendo su función, pero ahora entre los guerreros siempre renacidos. Les atienden, quizá le sirvan bebidas, como se ve en tantas piedras decoradas de época vikinga y en muchos bracteatos y otros objetos de tiempos anteriores.

Estas doncellas eran representadas como jóvenes y bellas, con brazos resplandecientemente blancos y cabellos dorados y sueltos. Vestían cascos de plata u oro y corseletes rojos como la sangre, y, portando lanzas y escudos resplandecientes,  cargaban audazmente a través del fragor de la batalla sobre sus corceles blancos. Estos caballos galopaban a través de los dominios del aire, llevando también a los héroes caídos que eran transportados inmediatamente al Valhala. En la historia El Anillo del Nibelungo, Richard Wagner presenta una concepción particularmente, aunque no obstante más moderna, de la jefa de las valquirias y su desobediencia cuando Odín le ordenó que trajera al joven Sigmund al lado de su amada Sieglinde, para llevarle hasta el Palacio de los Benditos.

Mitología nórdica. Enrique Bernardez
Los vikingos. H.A. Guerber

HEFEST

HEFEST (2017)
Paper reciclat i roca volcànica
Col·lecció privada

Hefest (Ἥφαιστος) –Vulcà, segons la mitologia romana-, déu del foc i fill de Zeus i Hera.
Pertany al grup dels grans déus olímpics. És el senyor de l’element igni i divinitat poderosa dels metalls i de la metal·lúrgia que regna sobre els volcans, que són els tallers on treballa amb els seus ajudants, els Cíclops.
D’aspecte deforme i coix, Hefest havia tingut aventures amb dones de gran bellesa, com la deessa Afrodita. La tradició també li atribuí diversos fills, com Erictoni, llegendari heroi atenès nascut de la terra fruit del desig del déu per la deessa Atena.

Font: Diccionario de mitología griega y romana (Pierre Grimal)

EL VOL

Paper. 2017

En los mitos, como el de Ícaro, y en los sueños, el vuelo expresa un deseo de sublimación, de búsqueda de una armonía interior, de una superación de los conflictos. Este sueño se encuentra particularmente en los nerviosos, que son poco capaces de realizar por sí mismos sus deseos de elevarse. Significa simbólicamente «no poder volar». Cuanto más se exalta este deseo, más evoluciona esta incapacidad hacia la angustia, y más la vanidad que lo inspira se trueca en culpabilidad. El sueño de vuelo termina en pesadilla de caída: expresión simbólica de la realidad vivida, de los fracasos reales, consecuencia ineluctable de una falsa actitud hacia la vida real.

Diccionario de símbolos (Jean Chevalier)

CANT DE SIRENA

Paper. 2017

Las sirenas y las mujeres-pez eran otro de los problemas urgentes con los que se enfrentaban los investigadores del alma. Estas hijas del mar parecían estar en todas partes. Agresivas y depredadoras, guiadas por la incesante necesidad sexual de la ninfómana, no deben ser confundidas con ese grupo de criaturas acuáticas, las ondinas*, es decir, ‘mujeres-ola’ (…)

La sirena era lo opuesto a la manifiestamente violable ondina. Había permitido que resurgiese en ella la fuerza masculina del estadio bisexual primitivo, por eso representaba el elemento agresivo y bestial de la naturaleza de la mujer. No era precisamente la perla cultivada de la feminidad pasiva y moderna, sino la atávica, brutal y peligrosa de las entrañas húmedas y frías del mar.

Las flores venenosas: las ménades de la decadencia y el tórrido gimoteo de la sirena, dins de Ídolos de perversidad. La imagen de la cultura de fin de siglo (Bram Dijkstra)

* ninfas que viven en el fondo de las aguas, que tienen bella forma humana, pero que carecen de alma inmortal, que solo pueden adquirir si se unen a un humano para siempre.

VICTÒRIA (Victory)

Paper. 2017

Esta grandiosa escultura parece bien fechada por restos cerámicos, y sabemos que se realizó en Rodas porque su pedestal está tallado en caliza de esa isla. Por tanto, se afianza la opinión de que fue un grandioso exvoto levantado por los rodios para conmemorar su victoria naval en Side (191 a.C.) sobre la flota de Antíoco III de Siria. El aspecto de la obra no llamaba a engaño: seguía un esquema documentado desde principios del siglo II a.C. en monedas y otros monumentos: el de Nike colocada sobre una proa de navío. Sin embargo, no es una figura más de ese modelo: tanto por su realización como por su emplazamiento, constituye una cima del arte monumental.

Ante todo, cabe señalar que esta escultura (conocida como Victoria o Niké de Samotracia) fue colocada en un ambiente paisajístico, con un estanque y rocas a sus pies, y con un muro de pantalla como escenario. Además, la proa que le sirvió de base aparecía sesgada, en escorzo, mostrando de forma preferente su lado izquierdo; de este modo, se apreciaban bien lo atributos que portaba la diosa en sus manos, y que, por desgracia, no han llegado hasta nosotros: acaso una corona o rama de laurel en la diestra y un remo o timón en la izquierda. Este punto de vista resaltaba también las zonas trabajadas con mayor lujo de detalles: los vestidos agitados por el viento marino y las alas a punto de emprender el vuelo. Todo parece vivo, desde las telas hasta las plumas, y la retórica sabe fundirse con la minucia de la observación.

Manual del arte griego (Miguel Ángel Elvira Barba)

PRIAP (Priapus)

Paper. 2016

“Noia poca-solta, de què rius? No em van fer Praxíteles ni Escopas, tampoc no he estat polit per la mà de Fídias, sinó que un masover va tallar una fusta tosca i em va dir: «Tu seràs Priap.» Tanmateix, ¿em mires i novament rius? Sens dubte et sembla salada la columna que s’aixeca enmig del meu entrecuix.”

Els poemes priapeus (carmina Priapea en llatí) són una col·lecció de vuitanta epigrames d’un autor anònim d’època incerta, però amb tota probabilitat no posterior al segle I dC, que tenen, com a locutor o interlocutor, el déu Priap, una divinitat grecoromana menor representada sempre amb el fal·lus en erecció.
Les primeres referències d’aquest déu, tot i que era d’origen indoeuropeu, són del segle VI aC. El seu culte es propagà a Grècia en l’època alexandrina arran de la difusió del culte mistèric del déu Dionís, del seguici del qual Priap formava part juntament amb Silè i els sàtirs. A partir del segle II aC, comença a canviar la imatge tradicional de Priap com a déu de la fertilitat, i es difon i es generalitza en el seu culte l’element obscè. Cal recordar que el culte itifàl·lic a Roma s’inicià amb la personificació del terme fascinum, que vol dir «encanteri, amulet fàl·lic» i, per extensió, «fal·lus», i que es va convertir gairebé en un “déu” que protegia del malefici i del mal d’ull. De mica en mica, però, les creences i els costums primitius comencen a decaure i el culte al fal·lus esdevé senzillament un símbol de plaer; pren, en definitiva, un to plenament eròtic, i això és el primer pas perquè el seu culte, en principi de caràcter màgico-religiós, passi a ser objecte de burla, de divertiment i de gatzara.

Poemes priapeus. Traducció de Victòria Bescós i Josep M. Hidalgo.

Tancant el cercle: Diàlegs amb el mite

Les darreres imatges de l’exposició #dialegsambelmite són amb els meus pares, la Mayte i en Toni, i amb la Raimonda Coll, coordinadora d’exposicions del AMdA.
I amb ells tanquem el cercle que varem iniciar el passat 2 de desembre al local dels Amics del Museu d’Art de Girona.
Una experiència màgica i, sobretot, un record molt especial que romandrà per sempre en la memòria, perquè la primera exposició mai s’oblida.

Mircea Eliade va escriure que els mites descriuen les diverses irrupcions del sagrat en el món i és aquesta irrupció del sagrat la que fa que el món sigui tal com és avui.

Moltes gràcies a tots i ens veiem a la propera exposició!